Un ratón aterrador

Cuando desperté no comprendía nada, notaba como si me hubiese aparecido una parte nueva en mi, pero eso no podía ser. Me disponía a ir hacia el baño para asearme, pero cuando me levanté de la cama no podía sostenerme en mis dos piernas. Mientras me caía, conseguí  poner los brazos por delante y librarme de un gran golpe. Cuando vi mis manos apoyadas sobre el suelo, no podía creerlo, eran rosas y tenía unas garras aterradoras. Cuando conseguí llegar hasta al baño y permanecer de pie unos segundos, logré ver en la aterradora bestia en la que me había convertido... Era un ratón enorme.


Después de salir del shock, empecé a recordar todo lo que pasó la noche anterior.

Lo único que pude recordar es que estaba tranquilamente cenando cuando de repente, oí unos cristales romperse, fui a investigar, pero cuando me quise dar cuenta había recibido un dardazo en el cuello y caí desplomado.


Salí corriendo para ver si me faltaba algo en la casa, pero lo único que había diferente era que yo me había convertido en esa horrible bestia.


-Y esos es todo lo que recuerdo de ese horrible sueño -dijo Mario


-¿Nada más? - dijo ella confusa- ¿Y qué pasó con el ratón gigante?.


-No lo sé, supongo que volvió a ser una persona normal- dijo él- Venga vámonos que llegaremos tarde.


Mientras los dos se iban, una enorme cola salía del pantalón de Mario y su escalofriante zarpa iba dirigida con fuerza hacia la chica...


   


Comentarios