¿Cómo uso mis alas?



Ahí me encontraba yo, con mi nueva apariencia, un azulejo de tamaño humano, sin conocer cómo había llegado a esa extraña situación, y lo que me preocupaba más, el no saber cómo iba a salir de ella...

Todo empezó una mañana de otoño. Me desperté con normalidad, aunque notaba algo extraño, aún no sabía lo que era. Me levanté de mi cama sin prestar atención a que ahora mis piernas eran finas patas, y me dirijí a lavarme los dientes, fue entonces cuando me percaté de mi extraño cambio. Quise gritar, pero el único sonido que pudo producir mi voz fue un extraño canto, si se le podía llamar así.
Mi boca había sido cambiada por un pico, mi piel estaba cubierta de un plumaje azul y mis brazos fueron remplazados por alas que no sabía cómo utilizar. 
Tenía mucho miedo, estaba asustada y no se me ocurriría nada que pudiera hacer, fue en ese momento cuando escuché la puerta de mi habitación abrirse, y los pasos de mi madre acercarse ¿qué iba a pensar cuando me viera?
Enviado desde mi Galaxy

Comentarios