Estaba en el baño lavándome la cara, me miré al espejo y grité ¡Soy un basilisco!.
Era una mañana normal hasta que vi un basilico, eso me extraño me podía poner de pie
pero me era más cómodo trasladarme a cuatro patas.
Fui al baño donde me dispuse a beber agua y lavarme la cara cuando de repente me vi
en el espejo y grité ¡Soy un basilisco! y busque en internet cuales son mis hábitos
mi alimentación y mis cualidades.
Había un dato que encontré en la wikipedia el cual decía -Los basiliscos pueden trepar y
correr sobre el agua-. Pensé que no podía hacer nada de eso hasta que se me ocurrió
la idea de ir al río,pero primero tomé el desayuno un par de pequeñas aves.
Me dispuse a ir ,cuando llegue ella estaba ahí.

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