Desperté como siempre pero, no sentía los dedos, al principio pensaba que unos aliens me habían abducido y estaban experimentando conmigo. Me di cuenta que estaba en mi habitación pero tenía una bola peluda a mi alrededor. Después pensaba que mi compañero de piso me había gastado una broma, al final lo descarté porque Juan es demasiado vago para hacer eso. Así era, el deseo de convertirme en spiderman había salido mal.
Juan iba a llegar en pocos minutos y yo empecé a volverme loco incluso me dio un ataque de ansiedad. Notaba como todo se oscurecía y no podía adaptarme a mi cuerpo. Luego, me calmé y empecé a buscar una forma de revertir el efecto. Empecé a gritar como loco y buscando en internet por si a alguien le había pasado lo mismo. No encontré nada, pero en eso me entró hambre. Abrí el frigorífico y noté que nada de lo que había me apetecía comerlo. En eso mi amigo Juan entró a casa y se pegó un susto de muerte hasta me tiró la mochila. Yo le calmé también, le expliqué que me había pasado. Mientras tanto mi barriga sonaba cada vez más fuerte y más aún más hasta que noté un impulso cerré los ojos y mi Juan había desaparecido.

Comentarios
Publicar un comentario