La mariposa encerrada

Era viernes trece Laura había salido de fiesta con sus amigas. Ella vivía con su amiga Lila, habían dejado la casa sola, vacía y abandonada. Esa noche tenía algo raro, el cielo estaba ennegrecido y las nubes tapaban todo el firmamento, mientras se dirigían de vuelta a su casa tenían las ventanillas del coche abiertas, porque Laura se sentía algo mareada.

De repente se metió una mariposa con rasgos anaranjados y con unas alas muy finas y débiles Laura hizo un brusco movimiento con el brazo, e hizo que la mariposa saliera por la ventana trasera, y en ese mismo instante comenzó a llover de una manera increíble, como si las nubes fueran una bomba y hubieran explotado. Lila se inclinó muy suavemente hacia delante para encender la radio y cuando giro la tuerca para subir el volumen un enorme rayo cayó sobre la antena de su coche. Laura que conducía dio un volantazo hacia su derecha, bajó del coche para asegurarse de que no le había ocurrido nada y se volvió a subir, le preguntó a Lila y debido a que ella también estaba bien volvió a retomar el camino.

Al día siguiente Laura abrió los ojos muy rápidamente cuando escuchó el ruido de la ventana que se había cerrado de golpe por una fuerte ráfaga de viento. Cuando quiso incorporarse, sintió una gran fuerza que la empujaba hacia abajo. Se giró para ver si así lograba levantarse pero al girarse vio que no tenía brazos, ni piernas, ni tripa, ¡Ni siquiera la cabeza!

En vez de brazos tenía unas alas muy débiles y finas y con unos rasgos anaranjados, se paró a pensar un segundo, ¡Se había convertido en la mariposa que vio la noche anterior! Esto le estaba recordando a la historia de la Metamorfosis, era igual. Lo bueno es que en este caso la puerta estaba abierta de par en par así que procedió a mover lentamente las brillantes y frágiles alas que tenía por brazos. Poco a poco se iba elevando sobre su cama, movió el ala izquierda para ir a la derecha que es donde se encontraba su puerta. Cuando iba por el estrecho pasillo se dirigió hacía la habitación de Lila y cuando entró se encontró a una mariposa durmiendo en su cama.
                                                                                                                                                                                                                                   Carmen Muñoz




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