Cuando desperté no comprendía nada, notaba como si me hubiese aparecido una parte nueva en mi, pero eso no podía ser. Me disponía a ir hacia el baño para asearme, pero cuando me levanté de la cama no podía sostenerme en mis dos piernas. Mientras me caía, conseguí poner los brazos por delante y librarme de un gran golpe. Cuando vi mis manos apoyadas sobre el suelo, no podía creerlo, eran rosas y tenía unas garras aterradoras. Cuando conseguí llegar hasta al baño y permanecer de pie unos segundos, logré ver en la aterradora bestia en la que me había convertido... Era un ratón enorme.
Después de salir del shock, empecé a recordar todo lo que pasó la noche anterior.
Lo único que pude recordar es que estaba tranquilamente cenando cuando de repente, oí unos cristales romperse, fui a investigar, pero cuando me quise dar cuenta había recibido un dardazo en el cuello y caí desplomado.
Salí corriendo para ver si me faltaba algo en la casa, pero lo único que había diferente era que yo me había convertido en esa horrible bestia.
-Y esos es todo lo que recuerdo de ese horrible sueño -dijo Mario
-¿Nada más? - dijo ella confusa- ¿Y qué pasó con el ratón gigante?.
-No lo sé, supongo que volvió a ser una persona normal- dijo él- Venga vámonos que llegaremos tarde.
Mientras los dos se iban, una enorme cola salía del pantalón de mario y su escalofriante zarpa iba dirigida con fuerza hacia la chica...
Buenos días Noemí,
Este mensaje está mal, lo he enviado sin querer, te reenvio el mensaje correcto.
Siento las molestia, Pelayo López García
El vie, 27 nov 2020 a las 17:30, pelayo lopez garcia (<lopezgarcia.pelayo@salesianosatocha.es>) escribió:
Comentarios
Publicar un comentario